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jueves, 14 de noviembre de 2013

Esculturas: San Francisco de Asís


San Francisco de Asís, patrono de la naturaleza y las criaturas vivas, es homenajeado con esta escultura ubicada en el parque del mismo nombre y junto a la iglesia, también, de los franciscanos. Fue construida en el año 1987, y representa al santo junto a una oveja, un lobo-hombre (véase la zarpa -claramente humana- que delicadamente deposita sobre la ovejita) y una paloma.
San Francisco

Zarpa lobuna con manicura
    
 En el pedestal desde que el santo mira al cielo (postura que inspiró a Leonardo do Caprio en Titanic) hay pequeñas escenas entrañables protagonizadas por San Francisco.


San Francisco bendiciendo criaturas humanas

San Francisco en familia
San Francisco de au pair

Recuerdo de nuevo que la información fundamental en mis entradas de esculturas procede de la publicación "León Escultura Urbana", escrita por Eloísa Otero y editada por el ayuntamiento de León. Mi agradecimiento.

Y como sé que la leerá (seguro que sí), esta entrada se la dedico al nuevo Papa, con el deseo de que les vaya bien con él a los católicos. Maneras, al menos, apunta, dejando en evidencia a una buena parte de la cúpula eclesiástica actual y a todos esos sepulcros blanqueados que arruinan a numerosas familias y comulgan con arrobo, o que son corresponsables de la muerte de decenas de personas (Yak 42) y besan la mano del obispo sin que éste la retire. En fin, que esta iba a ser una entrada amable.

domingo, 17 de febrero de 2013

Clara Campoamor


A mediados de esta semana (el 12 de febrero) se celebró el 125 aniversario del nacimiento de Clara Campoamor,que entre otros méritos luchó duramente porque las mujeres en España tuvieran derecho al voto (se consiguió en el año 1933). Gente como ella iluminan el mundo.

En León hay una calle con su nombre, en Eras de Renueva, aunque dificilmente será visitada por un cartero. Una calle esquinada, con un busto erigido por la asociación de mujeres del mismo nombre.


Leyendo su biografía en Wikipedia me entero de que en el año 2007 se decidió en el Pleno del Congreso que se acuñara su efigie en las monedas de euro, por ser la principal defensora del voto femenino en la Segunda República; esta decisión contó con el voto de todos los partidos, excepto el PP.

En esta calle apartada, la porosidad de las losas ha permitido que las hojas de los robles americanos queden impresas en el suelo antes de desaparecer por completo. Un bonito homenaje.





(...)Resolved lo que queráis, pero afrontando la responsabilidad de dar entrada a esa mitad de género humano en política, para que la política sea cosa de dos, porque solo hay una cosa que hace un sexo solo: alumbrar; las demás las hacemos todos en común, y no podéis venir aquí vosotros a legislar, a votar impuestos, a dictar deberes, a legislar sobre la raza humana, sobre la mujer y sobre el hijo, aislados, fuera de nosotras."

 

lunes, 10 de septiembre de 2012

Esculturas (León, prov.)


Cuando creías que lo habías visto todo...




Está en un pueblo de la media montaña leonesa. 

Comprenderán que no diga el nombre: ya me pareció muy mal que Yahvé estigmatizara a Caín poniéndole una señal permanente, y no voy a caer yo tan bajo. Sí que puedo dar una pista: a pocos kilómetros se celebra una acampada de (atención) "veteranos de la OJE"*. Y ahí están los tíos, canosos y tripudos, con su gorrito, su camiseta y sus pantalones a juego. Y su banderola.

La pista es, más que para orientarse geográficamente, para hacerlo sociológicamente.

* Para los más jóvenes y los desmemoriados, la OJE es la Organización Juvenil Española, inspirada en la Falange y creada para enseñar a los tiernos infantes a amar a Dios y a servir a la Patria, entre otros deberes. Los flechas y arqueros, en fraternal y viril compañía, cantaban "Montañas nevadas", subían riscos y bajaban laderas. Imagino que ahora será otra cosa.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Esculturas: homenaje a los donantes de sangre




Ubicada junto a La Corredera, fue esculpida por Marino Amaya (un escultor de Astorga) y representa a dos jóvenes arrodillados sobre algo que semeja a una roca, que se coloca a su vez sobre una cruz. La relación con el hecho que homenajea: que cada cual haga su propio ejercicio de imaginación, porque no sé qué tiene que ver esto con los donantes de sangre, la verdad...aunque ahora que lo pienso, creo recordar que el muchacho, situado ligeramente por encima de la chica, tenía unos colmillos más grandes de lo habitual, y su mirada se dirigía hacia su cuello...



miércoles, 17 de agosto de 2011

Turquía: esculturas


Ataturk es una institución en Turquía: sus fotos están por todas partes, y es raro encontrar un pueblo que no tenga una estatua o al menos un monolito que haga mención a sus glorias. Según dicen, esta veneración no es únicamente oficial: la población le adora.

Bien es verdad que a veces el artista local toma caminos algo heterodoxos...esta escultura representa a Ataturk venciendo al pérfido griego.

Aunque resulte difícil de creer, la estatua se ha convertido en símbolo de la ciudad (de un tamaño similar a León).

La siguiente imagen habla por si misma.


El rato que estuvimos allí, dos familias se hicieron fotos delante de ella. Fascinante.

Y para finalizar, en la misma población donde está la nave espacial, una entrada digna de Marbella/Disneylandia.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Esculturas: a los constructores de la Catedral.

Situada junto a la catedral desde el año 1997, cuando la plaza fue peatonalizada -nadie se imaginaría ahora la catedral rodeada de coches (excepto el nuevo alcalde de Sevilla, que se ha cargado las zonas peatonalizadas del centro)-. Es una obra en bronce fundido de Juan Carlos Uriarte, y trata de rendir homenaje a todos los que participaron en la construcción de la catedral: las manos son las de todos aquellos canteros, vidrieros y herreros de los que desconocemos el nombre, pero sin cuyo concurso no podríamos disfrutar ahora de un edificio tan hermoso.

Un acto de justicia.

martes, 12 de abril de 2011

Esculturas: palomas volando, supongo

Escultura, por decir algo...Está en la Plaza del Congreso Eucarístico (tela con el nombre, también).




Con buen criterio, se ha omitido poner en la plaza el nombre de los autores de semejante esperpento (con todos mis respetos para los mismos, pero no para quien decidió colocar eso ahí y no en el salón de su casa, encima del tapete de ganchillo que cubre su televisor).

lunes, 7 de marzo de 2011

Esculturas: la vieja negrilla

Una de las esculturas más famosas de León, a pesar de su juventud: fue esculpida y colocada de manera provisional en el año 1997 en una de las plazas más céntricas de la ciudad, la de Santo Domingo -ocupa, por tanto, un lugar privilegiado-, y es obra del escultor Amancio González. Inicialmente era de cemento, hasta que un día del año 2007 un conductor la arrolló, ejecutándose de nuevo pero ya en bronce.

La denominación viene como homenaje a los negrillos, nombre vernáculo de los olmos, que desaparecieron en las últimas décadas de nuestros campos y plazas.

A los niños les encanta subirse encima, y ya goza de su propia superstición: dicen que tocarle los testículos da buena suerte. León debe estar llena de gente afortunada, porque los tiene bruñidos.

No me resisto a colgar aquí una foto de esta misma escultura, del fotógrafo Pedro Ferrer, que pone en evidencia que donde hay, hay.

martes, 22 de febrero de 2011

Esculturas: loa a la música, a Harpo, o algo así

Está en un lugar preferente, en el comienzo del Paseo de la Condesa. No sé quién la hizo.


Qué fuerte, ¿eh?

jueves, 27 de enero de 2011

Esculturas: Guzmán el Bueno



Esta escultura de Guzmán el Bueno ya la incluimos en otra entrada previa, alabando la entrega y el pundonor del representado: mejor que mataran al hijo que entregar el castillo. Un machote total. En el pedestal pone, entre otras cosas, que “no engendré yo fijo para que fuese contra mi tierra”.

Se colocó en el año 1900, está hecha de bronce, y desató bastantes críticas entre la población: quizás por las expectativas que había generado, ya que se pasó dos años con un saco encima antes de su inauguración.

Su autor fue Aniceto Marinas, el mismo que hizo las estatuas de “El héroe de Cascorro” y de Velazquez, ubicadas en Madrid (Plaza de Cascorro y lateral del Museo del Prado, respectivamente). También hizo, por cierto, el horror del Sagrado Corazón que hay en el Cerro de los Ángeles, en Getafe.

Algunos todavía seguimos confiando en que algún día el bueno de Guzmán se pegue un salto y se derrumbe sobre la huevera, adefesio mayor de la muy milenaria ciudad de León. Si lo del hijo ya no tiene remedio, al menos que haga algo de provecho para sus descendientes.

martes, 18 de enero de 2011

Esculturas: puente de los leones


En el puente que comunica la estación de Renfe (dentro de poco abandonada por la que será la nueva estación del AVE, situada más al sur que la actual) se colocaron en el año 1967 unos leones, cuatro, obra de Víctor de los Ríos, escultor cántabro especializado en esculturas para procesionar durante la Semana Santa. Desde entonces, dicho puente es conocido como “Puente de los leones”.

Aunque están llenos de mataduras, se han convertido en símbolo de la ciudad: más que para los leoneses, para los visitantes, que no dejan de hacerse fotos delante de ellos y poder así constatar que estuvimos-en-León-como-queda-demostrado. Y eso que el nombre de la ciudad no viene del animal, sino de “Legio” (León fue fundada por una legión romana).

Pero ya se sabe que los símbolos son lo que son.

martes, 7 de diciembre de 2010

Esculturas urbanas

Esculturas efímeras (en este caso, ruinas) que proliferan por los parques de la ciudad tras las nevadas. Nombre: muñeco de nieve.



No suelen tener autor reconocido (aunque lo más habitual es que sean obras colectivas, y reallizadas por menores de edad), y tampoco pretenden homenajear nada: es arte nacido del puro placer, de la absoluta diversión. En ocasiones podemos encontrar a adultos participando en la obra, lo que suele significar la recuperación del espíritu lúdico que, ay, nunca debería habernos abandonado.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Esculturas: Torío y toros

"Torío ancestral", de Juan Villoria. Se colocó en el año 2005 junto a la Plaza de Toros, y me da que nos hemos hecho un pequeño lío con este asunto, porque es un toro, situado al lado de una plaza donde los matan, pero el nombre de Torío (un río de la ciudad) no tiene nada que ver con este animal: la denominación Torío remite a una "raíz hidromínica prerromana", según señalan los expertos. Además, la plaza está al lado de un río, pero es el Bernesga. En fin.

Para los críticos, "hace referencia al río Torío y a la cultura rural y ganadera de la montaña leonesa, pero conceptualmente también se vincula con esculturas ancestrales, como los Toros de Guisando".

Es una pieza pequeña que luce muy poco allí donde está, y que no le vendría mal otra ubicación.

Advierto: la fuente para una buena parte de las entradas dedicadas a esculturas urbanas es la publicación "León escultura urbana", de Eloísa Otero, editada en el año 2007 por el ayuntamiento de León.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Esculturas

Siempre me he preguntado con qué criterios se decide la instalación de esculturas en el espacio público. Y me pregunto también quién lo decide, aunque en el fondo casi prefiero no saberlo, porque me temo lo peor visto, en muchas ocasiones, el resultado.

Comienzo una serie de esculturas urbanas, en la que habrá elementos hermosos, decentes, curiosos, divertidos y, por supuesto, adefesios.

Como principio fundamental, considero que la colocación de cualquier elemento público (sea una papelera, una farola o una fuente) conlleva una gran responsabilidad, pues en muchas ocasiones hacen ciudad.

La primera: empiezo con una escultura que no existe, más que su pedestal: monumento al cicloturista (¿a santo de qué?), que desapareció hace al menos quince años, y nadie tuvo la ocurrencia de eliminarlo por completo. Y ahí está.


jueves, 14 de octubre de 2010

Autohomenajes

Pocas cosas hay más patéticas que un autohomenaje, especialmente cuando se hace con el dinero público, el dinero de todos.

Hemos tenido en esta ciudad auténticos especialistas en ponerse medallas y dejar su (pobre) impronta grabada en piedra, bronce o cualquier otro formato perdurable: el objetivo es que todo el mundo sepa que ÉL lo hizo.

1. Tenemos, omnipresente, a Juan Morano Masa, un alcalde que lo fue con la UCD, con un partido leonesista, con AP, con el PP, y con lo que haiga falta. Este ex alcalde, hoy diputado, no es que se quiera mucho: es que, además, el pueblo le adoraba, como queda patente en el rosario de placas y pedruscos erigidos con su nombre.

Ya me puedo imaginar el gesto de humildad con el que recibía la ofrenda desinteresada de los vecinos...

Un ejemplo: en el parque de la Granja, un monolito coronado con el escudo de León.





En el Parque de Los Reyes, le hacen un libro y un retrato. Y el dejándose querer.



En este último ejemplo huye de las aclamaciones populares, y para ahorrarse el clásico "...se inauguró siendo alcalde etc." pone al parque su nombre: el parque Juan Morano.



2. Otro caso, el de quien le sucedió: Mario Amilivia. Este alcalde, hoy presidente del Consejo Consultivo de Castilla y León, que pasará a la posteridad por comprar con dinero público la gomina para su cabellera (entre otras minucias, como champagne o betún -no para su pelo, en estos casos-), también le gusta poner su nombre allá donde dedicó sus ímprobos esfuerzos (que no ahorros).

Para la erección de este edificio,

Don Mario se inmortaliza, y así tiene fiesta por partida doble.


Más penoso es el minimonolito que se puso para acompañar la estatua de un afamado músico local. Ahí está, casi tan grande como el músico.


No he encontrado nada del alcalde actual, lo que no significa que no exista (aunque también hay gente con cierto sentido del pudor, y sabe distinguir cuándo está prestando un servicio público).

viernes, 7 de mayo de 2010

Plaza del Grano

Para mi gusto es una de las plazas más hermosas de la ciudad. Su nombre hace mención al uso que tenía en la antigüedad -venta de cereales, pan, caza y otros productos-, y mantiene elementos del pasado como su suelo empedrado, algo inédito en el resto de la ciudad, igual que los grandes árboles que flanquean la fuente. Además, los nuevos edificios se han integrado de manera discreta, y así conviven bloques de este siglo con una iglesia románica, casas del siglo XVI con soportales y una fuente barroca.

La plaza es paso casi obligado para quienes hacen el Camino de Santiago, ya que en el convento de las Carbajalas (al fondo de la foto) está el principal albergue de peregrinos de la ciudad.



Otro punto a su favor: en la fuente hay un cartel que reivindica el papel de los ciudadanos. Debe ser de los pocos casos en los que no aparecen reyes, ministros o alcaldes.



Esta calleja con encanto, que comunica la plaza con la de don Gutierre, siempre fue conocida como "Apalpacoños": era un lugar sórdido, cuya única iluminación eran los farolillos que había encima de unas puertas -no llegaban a la categoría de portales- de las que salían prostitutas y gentes relacionadas con ese mundo. Apenas nadie utilizaba esa calle; ni siquiera cuando volvías de tomar vinos del Húmedo y, envalentonado por el alcohol, te comías el mundo. Terreno vedado.



Arriba, a la derecha, están ellos.

jueves, 25 de marzo de 2010

Arte urbano


¿Hay algo más vulgar que un depósito de agua? Estamos acostumbrados a que este tipo de construcciones afeen y degraden el paisaje urbano y su entorno. Sin embargo, a veces, intervenciones sencillas como ésta permiten su integración de manera espectacular.

Son dos depósitos: el que vemos aquí está dedicado a la luna, y el otro -con los árboles blancos y el fondo azul-, al sol. El artista es Salvador Armesto, un peculiar y agitador personaje del paisaje artístico leonés.